martes, 13 de octubre de 2009

La ayuda existe

He extraído parte de un artículo sobre ayudas para baja visión de la Fundación Americana para los ciegos.

Hay oftalmólogos y optómetros con entrenamiento especial en baja visión. Pídale al profesional a cargo del cuidado de sus ojos que lo refiera a un especialista en baja visión para un tipo especial de examen de los ojos llamado evaluación de baja visión. El especialista en baja visión puede ayudar al prescribir y proveer instrucción en dispositivos ópticos de baja visión, tales como:

  • amplificadores de mano o de pie y lámparas de alta intensidad para

  • leer páginas impresas o realizar otras tareas cercanas,

  • telescopios de bolsillo para visión a lo lejos, como leer una señal en la calle o identificar el número de un autobús próximo y

  • un televisor de circuito cerrado (CCTV) que magnifica y proyecta

  • los materiales impresos en una pantalla de televisión.

Los especialistas en baja visión también asisten en la identificación de fuentes de asistencia financiera para la compra de dispositivos para la baja visión, que no están cubiertos por Medicare o los planes de seguro típicos de cuidado de la salud. Recientemente Medicare y Medicaid han cubierto los costos de los CCTVs basados en caso por caso, pero no hasta que el paciente disputara varios rechazos.

También están disponibles los paquetes de amplificación software para la pantalla de computadora—que agrandan la información en exhibición.

La tecnología actual hace posible ajustar el tamaño de la imagen y el contraste de la información proyectada en la pantalla indicadora.

Los lentes filtradores de luz especiales también están disponibles para ayudar a aliviar la incomodidad causada por el brillo y, en algunos casos, hacen que las imágenes aparenten ser más definidas.

Las personas con degeneración macular relacionada con la edad, también pueden hacer uso de dispositivos no ópticos tales como lámparas de alta intensidad para guías en tareas con luces, escrituras y firmas, y demarcadores de alto contraste.

Un profesional del cuidado de los ojos puede referirlo a una agencia de servicios para personas visualmente incapacitadas. Usted también puede ponerse en contacto con la agencia de rehabilitación de su estado al servicio de personas ciegas o visualmente incapacitadas, que por lo general se halla en la sección de agencias estatales en la parte posterior de una guía telefónica.

Los servicios de rehabilitación relacionados con la visión son proporcionados por maestros en rehabilitación, que trabajan con personas de baja visión para conservar su independencia, calidad y estilo de vida. Esto se logra cuando aprenden a realizar las tareas diarias mediante dispositivos adaptables y métodos alternativos que les permiten llevar a cabo las actividades diarias logrando lo mejor posible de la visión disponible.

Las personas con baja visión también pueden aprender a viajar independientemente usando un bastón blanco mediante la instrucción recibida de un especialista en orientación y movilidad. Ellas también pueden aprender a administrar sus hogares, leer, cumplir con su arreglo personal y efectuar toda una serie de actividades productivas y significantes, mientras continúan viviendo independientemente en sus propios hogares.

Los Libros Parlantes (Talking Books)—libros grabados en audiocasetes disponibles sin cargo alguno a través de la Biblioteca del Congreso—permiten que la persona mayor continúe disfrutando de la lectura.

Es importante recordar que la pérdida de la visión no es sinónimo de dependencia, aislamiento social o la necesidad de ingresar a un asilo de envejecientes. Las personas mayores que experimentan pérdida de visión relacionada con la edad, pueden seguir disfrutando de vidas llenas y productivas cuando tienen acceso a los servicios de rehabilitación de la visión, cuidado anual de los ojos y servicios de baja visión.

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