lunes, 26 de julio de 2010

La DMAE, principal causa de ceguera a partir de los 50

Fuente: informativos.net

Se trata de una enfermedad ocular degenerativa que afecta a la mácula, órgano responsable de la visión central directa necesaria para realizar actividades de la vida diaria y las claves para prevenir esta enfermedad son las revisiones periódicas, los hábitos de vida saludables y una dieta rica en antioxidantes.

El Instituto Federópticos ha puesto en marcha una campaña que tiene como objetivo detectar los primeros síntomas de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y prevenir su aparición. Esta patología suele desarrollarse en pacientes mayores de 50 años y afecta a la mácula, órgano responsable de la visión central directa, imprescindible para el desarrollo personal y profesional de cada individuo.

Los primeros indicios que señalan la posibilidad de sufrir degeneración macular asociada a la edad son: distorsión de objetos y líneas, visión borrosa y disminución de la agudeza visual, alteración de la visión del color, aumento de la sensibilidad a los destellos y visión de un punto o zona oscura en el centro del campo visual. Estos síntomas pueden evolucionar hasta presentar puntos o áreas ciegas en el centro del campo visual. La enfermedad puede progresar rápidamente y, sin tratamiento, puede conllevar una importante pérdida de visión.

Revisiones periódicas y dietas ricas en antioxidantes son la clave para la prevención.

La detección precoz es el factor clave para abordar esta enfermedad, ya que cuanto antes se diagnostique y monitorice, más eficaz resulta el tratamiento. El diagnóstico se consigue con revisiones periódicas del fondo de ojo. La rejilla de Amsler es una de las pruebas que permite descubrir algún signo que pueda hacer sospechar que se padece esta afección. Además, el estudio se completa con un test personalizado que apoya al diagnóstico y al seguimiento de esta patología.

Asimismo, una dieta rica en antioxidantes ayuda al control de la enfermedad, ya que la administración de suplementos vitamínicos resulta insuficiente si no se acompaña de un cambio total en el estilo de vida, eliminando el tabaco, el alcohol y realizando dietas ricas en vegetales.

Con esta campaña se pretende contribuir a un mayor conocimiento de la enfermedad, realizar avances en la investigación, sensibilizar sobre las medidas necesarias para su prevención y diagnóstico precoz y seguimiento para ayudar a los que padecen DMAE y a su entorno, incrementando su calidad de vida con una mejor comprensión de esta patología.

Cómo identificar una alteración en la zona central de la retina

El modo habitual es a través de un test denominado la Rejilla de Amsler, una prueba muy útil que además de valorar la visión central puede detectar cambios tempranos en el centro de la retina.



Instrucciones para usar la Rejilla de Amsler.


1. Sitúese a una distancia de 45 cm de la rejilla.

2. Si usa gafas o lentillas normalmente, manténgalas puestas.

3. Se trata de una prueba monocular. Tápese un ojo con la mano y mire con el otro al centro de la rejilla. Fijándose en un punto central, debe ser capaz (sin dejar de mirar al punto) de ver las 4 esquinas de la rejilla. Si es así, estaríamos bien centrados respecto a la rejilla; acto seguido observar la presencia o no, de distorsiones, borrosidades, doble imagen, ausencias de imagen…

4. Repita la operación con el otro ojo.

Si ha visto alguna rejilla de forma asimétrica, alguna línea borrosa, torcida o si desaparecen las líneas en algún punto, debe visitar a un especialista para hacerse una revisión. Pero recuerde que cualquier alteración en esta prueba no presupone ningún diagnóstico.

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