lunes, 2 de agosto de 2010

La degeneración macular afecta a 40.000 mayores de 65 años en Castilla y León


Fuente: El Norte de Castilla

En la actualidad no existe cura, ni médica ni quirúrgica, para el tipo seco de esta patología, que es el más frecuente

La degeneración macular es una enfermedad que suele afectar a las personas mayores y a los que padecen miopía magna. Esta patología deteriora la mácula, la parte central y más sensible de la retina, con lo que la visión central se pierde, y el afectado se queda solo con la visión lateral o periférica, es decir, muy poco campo de visión.
La causa exacta de esta degeneración no se conoce. «Hay una relación clara con la edad y existe una predisposición genética», destaca el doctor José Carlos Pastor, director del IOBA. La enfermedad se comporta de forma muy similar en los distintos miembros de una misma familia. También se ha comprobado que en su desarrollo influyen algunos factores ambientales, como el tabaco o la nutrición. «Los ácidos grasos polisaturados de los pescados o los retinoides de las zanahorias, brócoli o tomates, o los frutos secos ejercen algún tipo de protección frente a esta degeneración», explica Pastor. Así, por ejemplo, hace 20 años esta enfermedad era inexistente en Japón, pero, al imponerse el estilo de vida occidental se ha convertido en un problema cada vez más frecuente.
El daño que produce la degeneración macular suele focalizarse en el área central de la retina (la mácula) preservando la zona periférica, por lo que solo aquello que el paciente mira aparecerá borroso, aunque conservando la capacidad de deambulación y de evitar obstáculos cuando camina. Así, esta enfermedad no deja completamente ciego a quien la padece, pero lo incapacita gravemente para desarrollar una vida normal.
Variedades
Se han diagnosticado dos tipos de degeneración macular asociada a la edad, la húmeda que es más grave, pero menos frecuente y con posible aunque muy caro tratamiento médico -inyecciones de antiangiogénicos que cuestan unos 1.200 euros cada pinchazo; se requiere uno cada cuatro o seis semanas-, y la seca, que es la que afecta a un mayor número de personas, para las que no existe remedio médico o quirúrgico alguno. A este último grupo, formado en Castilla y León por unas 30.000 personas, van dirigidas las terapias celulares que se prueban ahora en seres humanos en el hospital de Liverpool. En total, entre los dos tipos, y aunque no hay estudios específicos, «la extrapolación de otros trabajos permite calcular que hay 40.000 afectados en esta comunidad», indica Pastor, dado que afecta a entre el 6% y el 8% de los mayores de 65 años y el 23% de la población castellana y leonesa lo es.
El convenio firmado servirá «para transferir al IOBA las técnicas quirúrgicas, más rápidas y eficientes, que se utilizan en dicho hospital británico, de tal manera que los ensayos que se están haciendo allí puedan realizarse muy pronto en nuestro país», destacan fuentes de la Universidad.

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