miércoles, 20 de octubre de 2010

Células madre para recuperar la visión


Fuente: Cinco días

La oftalmología es una de las especialidades médicas que más ha avanzado en las últimas décadas, pero todavía queda mucho por hacer. El uso de las modernas técnicas de láser en la cirugía refractaria, que entre otras cosas permiten corregir los defectos de la hipermetropía, la miopía y el astigmatismo con una gran precisión, ha dado un vuelco decisivo a las terapias y técnicas que cuidan la visión. Sin embargo, hay enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad en las que todavía el arsenal terapéutico es limitado.

'¿La revolución pendiente en este campo de la medicina? Sin duda, curar la degeneración macular asociada a la edad. Todos estamos expectantes ante las investigaciones con células madre, todavía de carácter básico. Es nuestra gran esperanza y de quienes por una razón o por otra han perdido la visión', contesta el doctor Miguel Ángel Teus, profesor titular de Oftalmología en la Universidad de Alcalá de Henares y director médico del hospital Vissum, de Madrid.

El avance de la investigación con células madre va a dar un impulso decisivo a las terapias oculares, porque el objetivo de todas ellas -sea en el campo de la catarata, el glaucoma o la degeneración macular- es lograr que los pacientes vean con 60 o 70 años como cuando tenían 20. De hecho, según explica el doctor Teus, muchos de su pacientes se operan de cataratas justo antes de pasar la revisión del carnet de conducir.

Pero mientras el glaucoma y la catarata tienen más fácil solución, la degeneración macular sigue siendo una dolencia inhabilitante sin apenas tratamiento.

Las terapias actuales sólo ralentizan su evolución, pero no curan. Para paliar el problema, los oftalmólogos utilizan láseres de baja intensidad asociados a la inyección de sustancias fotosensibles y en España las investigaciones pioneras se han centrado en el uso de factores inhibidores que impidan la proliferación vascular, responsable de los derrames, así como la posibilidad de usar inyecciones intraoculares de corticoides. Soluciones intermedias a las espera de que lleguen los trasplantes de células.

El láser no siempre es la mejor solución

La cirugía refractiva corneal está de moda. Sobre todo porque pacientes que hace tan sólo unos años no eran operables por tener una córnea excesivamente delgada hoy pueden ser candidatos a estas intervenciones empleando técnicas de ablación avanzada de superficie.

Pero esto no significa que todos los ojos puedan pasar por el láser. Curiosamente, los años transcurridos desde que se realizara la primera operación, hace ya más de una década, siguen sin permitir el uso indiscriminado de este revolucionario rayo.

Las dioptrías son una barrera, en algunos casos, difícil de traspasar. Hoy en día los cirujanos no aspiran a operar más malformaciones, sino a que los pacientes intervenidos tengan una calidad de visión mayor. Así lo dice la experiencia quirúrgica.

Así pues, esta técnica se tiende a aplicar cuando el número de dioptrías no supera las 10 o 12, puesto que intentos de corrección mayores pueden, en algunos casos, mermar la capacidad visual del ojo. En estos casos, la opción quirúrgica ideal es la implantación de lentes intraoculares, que además tiene la ventaja, al contrario de lo que ocurre con la del láser, de ser reversible.

También la cirugía de la catarata ha dado saltos de gigante. La microcirugía se ha impuesto, las incisiones son cada vez más pequeñas, no hay puntos de sutura y el paciente puede salir por su propio pie minutos después de la operación y hacer vida normal.

En el diagnóstico, el tratamiento y la cirugía del glaucoma los avances son muy importantes. Y la aparición de nuevos fármacos, como las prostaglandinas ha supuesto un cambio revolucionario.

Vitaminas contra la degeneración macular

La degeneración macular del ojo es una enfermedad que afecta al centro de la retina en personas mayores de 60 años. Es la segunda causa de ceguera más frecuente, por detrás de la diabetes.

Afecta al menos al 20% de la población española mayor de 75 años y tiene diferentes síntomas. En unos casos se caracteriza por la pérdida de la visión central y es de carácter progresivo. En otros, la visión aparece distorsionada o con líneas extrañas, porque hay hemorragias constantes en el ojo.

Es una dolencia con patrón hereditario, pero no trictamente genética. Las posibilidades de padecerla disminuyen con la ingesta de suplementos vitamínicos antioxidantes, pero la solución definitiva depende del trasplante de células retinianas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario