martes, 22 de febrero de 2011

Un 30% de patologías de retina

Fuente: Tribuna de Salamanca

Dos de las enfermedades con mayor incidencia son la retinopatía diabética y la degeneración macular asociada a la edad

La retina es una de las partes más importantes del ojo, “el tejido nervioso y sustrato de la visión”, como define la coordinadora de la Sección de Retina Médico-Quirúrgica del Complejo Asistencial de Salamanca (España), María Ángeles de Santiago. Esta área especializada forma parte del Servicio de Oftalmología y en ella desempeñan su labor otros cinco profesionales: Daniel Ramos, Isabel Gómez, Inés Franco, Álvaro Casado y Ana López. De Santiago también recuerda que la retina no tiene sustituto, como ocurre en el caso de otras partes del ojo como la córnea o el cristalino.

Dentro de la Oftalmología general, entre un 25 y un 30% de los pacientes que atienden presenta patología de retina, que según su diagnostico requiere de un tratamiento médico o quirúrgico. Dentro de las enfermedades de esta parte vital del ojo destaca la retinopatía diabética, cada vez con mayor incidencia en la población y que afecta a las personas diabéticas. Según aclara De Santiago, “a los 30 años de tener diabetes, el 90% de los pacientes tiene retinopatía”. Se trata de una lesión de retina con la que se pierde visión: “Va a depender del tiempo de duración de la diabetes, del control de la misma y de las patologías asociadas, como la hipertensión”, detalla la coordinadora de la sección.

Cabe destacar que la retinopatía diabética es la principal causa de ceguera en los países industrializados. “En esta sección hacemos la cirugía necesaria para esto, pero solo tratamos las complicaciones, nunca se restaura la visión”, apunta De Santiago. En quirófano solo se tratan los casos de retinopatía diabética muy evolucionada. La coordinadora de la sección recuerda que lo más importante es que el paciente se cuide, “que controle bien su alimentación, el tratamiento, la hipertensión arterial asociada así como el resto de complicaciones derivadas de la diabetes”. Para tratar este tipo de patología existen diversos tratamientos, entre ellos, el láser o la inyecciones intravítreas de los anti-VEGF. Cuando es necesario, en quirófano realizan una vitrectomía –cirugía endocular–. El objetivo de estas terapias es evitar la pérdida de visión y demás complicaciones. “Una vez que aparecen los primeros síntomas de la retinopatía hay que hacer un seguimiento exhaustivo con controles periódicos del fondo de ojo”, describe De Santiago.

Otra de las patologías más frecuentes en consulta es el desprendimiento de retina, “con una prevalencia de uno cada 10.000 habitantes en términos generales”. Asimismo, el riesgo se incrementa en aquellos pacientes que se han sometido a una cirugía de la catarata, sobre todo en los miopes, en concreto, entre un 0,4 a un 3,6%.

La cirugía de desprendimiento de retina tiene una tasa de éxito del 80% de reaplicación, “pero va a depender de las características del desprendimiento y el tiempo de evolución”. Asimismo, otra de las patologías de retina más frecuente es la degeneración macular asociada a la edad, conocida por las siglas DMAE. “La mácula es la zona máxima de visión, por donde se ve la zona central”, explica De Santiago. El riesgo se incrementa con la edad y suele ser bilateral –en los dos ojos–. “Es la primera causa de ceguera central, no de la periférica”, advierte. Con los tratamientos oportunos se consigue frenar la evolución de la enfermedad pero no evitarla. Por último, destacar la patología de los agujeros maculares, sobre todo en personas mayores, o la membrana epirretiniana (MER).

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