miércoles, 14 de septiembre de 2011

Los riesgos ocultos de la diabetes


Fuente: La Capital

Los problemas en la vista son los más frecuentes y son pocos los enfermos que se controlan.

Entre los 17 y los 50 años la principal causa de ceguera es la retinopatía diabética, un problema causado por un daño a los vasos sanguíneos de la retina, y que suele afectar a personas con diabetes. El riesgo de presentar un cuadro severo por esta patología es mayor en aquellos enfermos que no se realizan los controles visuales adecuados o que no hacen el tratamiento correspondiente para su enfermedad de base.

Se advirtió que mientras la diabetes avanza en todo el país resulta preocupante que sean pocos los enfermos que visitan en forma habitual el consultorio del oftalmólogo.

Personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 están en riesgo de perder la vista si no se ocupan de su salud visual, dijo a La Capital Joaquín Bafalluy, oftalmólogo especialista en retina, directivo de la Sociedad Argentina de Retina y Vitreo. El médico comentó que la necesidad del diagnóstico precoz y los avances en los tratamientos disponibles para la retinopatía diabética fueron uno de los temas clave del Congreso Panamericano de Oftalmología realizado recientemente en Buenos Aires, por la alta incidencia de la enfermedad.

"Es importante que la gente sepa que hay factores que, manejándolos clínicamente, permiten disminuir las chances de que se desarrolle una retinopatía diabética", enfatizó Bafalluy. Por ejemplo, en el paciente diabético, tener controladas las glucemias y las hemoglobinas glicosiladas menores a 7 minimizan el riesgo de los problemas en la vista, explicó el profesional.

El control de la presión arterial, el colesterol y el abandono del hábito de fumar también colaboran para frenar las posibilidades de que se enferme la retina.

La retinopatía diabética es uno de los problemas ocultos de la diabetes ya que normalmente no da síntomas. "En ocasiones puede presentarse visión borrosa, sombras o dificultad para ver de noche. Algunos pueden ver como mosquitas que vuelan", agregó el oftalmólogo.

"Lamentablemente los pacientes suelen llegar a la consulta cuando la enfermedad está avanzada, es lo que observamos con frecuencia", detalló. Por lo tanto, la recomendación es la visita anual al oftalmólogo o cuando se presenten cualquiera de los signos de alarma.

La fotocoagulación con láser, la terapia antiangiogénica, y la vitrectomía son las mejores opciones de tratamiento de la retinopatía diabética, explicó el médico. Las terapias son más efectivas cuando la retinopatía diabética se detecta desde un comienzo. "No podemos curar la enfermedad pero si detenerla. Esto es algo que cuesta comprender, pero si abordamos el daño lo antes posible los resultados son muy buenos", remarcó.

De las cuatro principales causas de ceguera en el mundo, dos de ellas están relacionadas con la retina: la retinopatía diabética y la degeneración macular (las otras dos son las cataratas y el glaucoma). Bafalluy, experto en retina, mencionó que "la degeneración macular es una afección de una parte de la retina denominada mácula y que está relacionada con la edad (suele presentarse a partir de los 65 años). Afecta la visión central, dificultando la lectura y la posibilidad de ver en detalle".

Los factores que predisponen a la degeneración macular son al exposición crónica a los rayos ultravioletas, el colesterol alto, el hábito de fumar y la presión arterial elevada y no controlada.

Hay dos tipos de degeneración macular, explicó el oftalmólogo: la seca, más frecuente, y la húmeda, menos común pero más agresiva.

El tratamiento habitual de la forma húmeda es la terapia antiangiogénica aplicada directamente en el ojo. Ahora se presentó un fármaco que se aplica en forma bimestral.

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