martes, 30 de octubre de 2012

Crean cura de ceguera por atrofia de la retina

Fuente: Milenio.com

El ensayo clínico del tratamiento inyectable se llevó a cabo con 30 mil personas; 95 por ciento mantuvo su visión después de un año, contra 60% del grupo de control.

Se le consideraba una enfermedad progresiva, degenerativa e incurable; sin embargo, la ciencia logró diseñar un tratamiento que permite regenerar la atrofia de la retina central causada por edad avanzada o por diabetes y, al hacerlo, 9 de cada 10 recuperan su capacidad de leer, conducir o reconocer las caras; asimismo, de evitar trombosis y muerte de tejido por crecimiento de los vasos sanguíneos.
Dirk Sauer, jefe global de Desarrollo de Franquicias Ophthalmics de Novartis, y Pascal Hasler, del Universitätsspital Basilea explicaron que Lucentis (Ranibizumab) es un tratamiento inyectable que se administra de manera mensual y, de acuerdo con los resultados de los ensayos clínicos dados a conocer en Basilea, Suiza, 95 por ciento mantuvo su visión un año después, en comparación con 60% por ciento de los que recibieron el tratamiento de control.
“La terapia de control que se encuentra en el mercado, como Interferón, Talidomida y Triamcinolona, todos ellos con propiedades inhibidoras de la angiogénesis, no ha mostrado ninguna eficacia”, dijo Sauer.
El estudio se realizó con 30 mil pacientes de Australia, Canadá, algunos países de Asia, Europa y Latinoamérica, donde hay alrededor de 30 millones de personas mayores de 50 años con degeneración macular de diferentes niveles, el más grave con muerte de tejido.
En 12 meses los pacientes lograron regenerar los daños ocasionados a la retina, uno de los tejidos más importantes para la vista y encargada de absorber luz para transformarla en impulsos neuroeléctricos que envían al cerebro las imágenes para su interpretación.
No hubo distorsión, visión borrosa, disminución de captación de colores, tampoco hipersensibilidad. La mejoría se mantuvo durante 24 meses en pacientes indistintamente del tipo de lesión que presentaron.
La terapia representa una alternativa eficiente frente a la estrategia Verteporfina y láser en pacientes tratados en el IMSS, que resulta tres veces más costosa.

Degeneración macular

“La pérdida de la visión se da por el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos que gotean y que eventualmente dañan la mácula (zona del ojo encargada de la visión central). Lucentis es un inhibidor, una proteína, que detiene y revierte el crecimiento vascular provocando hemorragia de la conjuntiva (la membrana que cubre la parte blanca del ojo), dolor ocular, aumento de la presión e inflamación del ojo”, agregó Hasler.
En algunos casos, la inflamación llega a ser tan grave en el interior de los ojos que causan desprendimiento de retina, cataratas traumáticas, riesgo de sufrir derrame cerebral. Aproximadamente 3.5 millones de personas en el mundo padecen este tipo de trombosis.
“Se estima que en 2020 alrededor de 75 millones de personas estarán ciegas y 250 millones sufrirán deterioro visual, degeneración macular no sólo por la edad sino también por el tabaquismo o la diabetes, que son los padecimientos más agresivos para el deterioro de la mácula”, detalló Hasler.
La degeneración macular es más frecuente entre los caucásicos que en otras etnias. Se estima una incidencia de 1 por 1,000 entre los occidentales.
La FDA aprobó Ranibizumab, un antagonista de los receptores del factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF) para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad con neovascularización coroidea.
La enfermedad se asocia con pérdida de la independencia, de capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas, sociales y recreativas, y aumento de la sensación de aislamiento y depresión.
Los resultados de varios estudios han ayudado a establecer las guías internacionales de tratamiento para el manejo de la degeneración macular. Estas guías indican que las inyecciones con Ranibizumab 0.5 mg deben iniciarse tan pronto como sea posible después del diagnóstico por tres meses consecutivos.

Efectos adversos

En el estudio, solo dos pacientes experimentaron catarata y endoftalmitis. Nasofaringitis (7.4%) y cáncer de próstata (4.2%), fueron los eventos adversos no oculares más frecuentes, se reportaron 3 casos de hipertensión arterial que fueron considerados relacionados a Ranibizumab.
El tratamiento con Ranibizumab comienza con una fase de carga de una inyección mensual durante tres meses consecutivos, seguida de una fase de mantenimiento durante la cual se controla mensualmente la agudeza visual de los pacientes. Si el paciente experimenta una pérdida de más de cinco letras o su equivalente en líneas, se repite la administración y el intervalo entre dosis no debe ser inferior a un mes.
 
 

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