jueves, 8 de noviembre de 2012

Tratamiento para la degeneración macular

Fuente: La Voz Salud (http://www.lavoz.com.ar)


Para el año 2050, la población con más de 60 años triplicará a la actual. El 22 por ciento tendrá más de 60 años, cuando hoy en esa franja está el 11 por ciento de la población. Eso plantea un desafío mayúsculo: que esos años se vivan con la mejor calidad posible. En ese marco, la pérdida de la visión es uno de los problemas más comunes causados por el envejecimiento, y la primera causa de ceguera en los adultos mayores.

El cuidado del ojo es una de las áreas de investigación a las cuales el laboratorio suizo Novartis dedica el 20 por ciento de sus ventas. En la grilla, también se anotan cáncer, enfermedades no transmisibles y neurociencias. Este diario visitó, invitado por la empresa, junto a un reducido grupo de periodistas nacionales, el campus de 20 hectáreas que la firma posee en Basilea. Allí trabajan siete mil personas de diferentes nacionalidades; un 35 por ciento son científicos. También recorrió la planta en la localidad de Stein, donde Novartis posee el centro de producción de fármacos innovadores líquidos más grande del mundo, desde donde exportan a 150 países.

Allí se produce Lucentis (ranibizumab), uno de los productos insignia que Novartis patentó para el tratamiento de la Degeneración Macular Relacionada con la Edad Avanzada húmeda (DMRE), una patología que afecta la parte central de la retina (llamada mácula) y que ocasiona la pérdida progresiva de la visión central. Se calcula que 1,1 por ciento de los mayores de 55 años sufre esta patología. Sólo en Argentina se estima que hay 70 mil personas afectadas.

Técnicamente, Lucentis es un fragmento de anticuerpo terapéutico humanizado recombinante de alta afinidad que se une a factores del crecimiento del endotelio vascular. Fue diseñado específicamente para esta enfermedad ocular y la gran novedad es que no sólo logra detener el deterioro, sino que revierte el daño porque permite que el tejido que no está del todo afectado se recupere. Lo que hace es bloquear la formación y crecimiento de nuevos vasos sanguíneos enfermos y fluidos por debajo de la retina.

“Ha revertido la pérdida de visión, muchos han podido obtener otra vez el carné de conducir porque han ganado visión”, ejemplifica Andrés Graziosi, gerente general de Novartis Argentina, que acompañó al grupo junto a Jorge Cúneo, director médico de la firma.

Cómo se usa. Actualmente, Lucentis está aprobado en más de 100 países, incluida la Argentina. En enero de 2011, también fue indicado para el tratamiento del deterioro visual debido a edema macular diabético y por edema macular secundario a la oclusión venosa retiniana.
Lucentis se administra mediante una inyección en el ojo. Un retinólogo es el especialista indicado para aplicarla.

A la primera dosis, la mayoría de los pacientes muestra signos de mejoría en la visión. Por lo general, se requieren tres dosis. La Unión Europea recomienda un mínimo de seis.

El tratamiento se reanuda cuando el paciente advierte una pérdida de cinco letras de agudeza visual. Según informó Novartis, 95 por ciento de los pacientes mantuvo su visión y 68 por ciento mejoró con esta medicación. Esa ganancia de visión se sostuvo a los dos años de tratamiento.

La persona afectada con DMA ve una especie de “mancha” en el centro de la visión: no puede reconocer rostros, consultar la hora, cocinar, ni leer, aunque mantiene la vista periférica. Hay un inmenso temor de perder la visión.

Cada aplicación cuesta 1.200 dólares y es cubierta ciento por ciento por el Pami, la obra social más grande del país. También la cubren Apross, prepagas y obras sociales sindicales, aunque en ocasiones hay que insistir para el reconocimiento. A octubre pasado, Novartis calcula que hay más de mil pacientes en Argentina tratados con ranibizumab.

Como en la mayoría de los casos, los especialistas recomiendan a los pacientes estar alertas a los primeros síntomas, como advertir distorsionadas líneas que son rectas, ver palabras borrosas o áreas oscuras dentro del centro de la visión. Un tratamiento temprano está altamente recomendado.

17% en pérdida de calidad de vida se calcula que sufre quien padece de DMRE. En casos graves, la calidad se deteriora hasta un 60%.

Altas chances de afectar al otro ojo
El 40% de los pacientes con DMRE húmeda en un ojo probablemente presentarán, en cinco años, la enfermedad en el otro ojo, sobre todo si tiene factores de riesgo.


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