martes, 15 de enero de 2013

Avances en DMAE (Degeneración Macular asociada a la Edad)

Fuente: La Vanguardia

El porcentaje de personas mayores de 65 años que padecen una severa disminución de la visión en España es del 13%

La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es la causa más frecuente de disminución severa de la visión en el mundo occidental. En España, el porcentaje de personas mayores de 65 años que la padecen es del 13%. Según las estimaciones de algunos estudios la prevalencia de personas con DMAE oscila desde un 0.5% a los 55 años hasta un 7% en mayores de 65 años. Teniendo en cuenta que la esperanza de vida aumenta, se estima que en los próximos 20 años la prevalencia de la DMAE se puede llegar a duplicar.

Síntomas
La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) no produce ningún dolor, pero puede presentar una serie de síntomas visuales no específicos que deben ser valorados por el oftalmólogo: 
- Visión borrosa en la parte central de su visión con dificultad para ver las caras de las personas.
- La percepción de las líneas rectas puede estar distorsionada y parecer onduladas o entrecortadas.
- La estimación de las distancias y las alturas puede estar alterada, por lo que se puede tener dificultad al bajar escaleras.
- Sensibilidad aumentada a la luz.
- La necesidad de una mayor cantidad de luz para leer o para hacer otras actividades. 
Cuando la enfermedad se halla en una fase más avanzada puede verse una mancha negra en la zona central de la visión, pudiéndose hacer más oscura y de mayor tamaño cuanto mayor tiempo de evolución tenga.

Signos de alerta
Es especialmente útil que el paciente conozca los síntomas de alarma por los que debe acudir al Servicio de Urgencias:
• Disminución de visión
• Ondulación de las líneas rectas
• Presencia de una mancha central

Tipos de DMAE
- Seca o atrófica: Constituye el 85% de todos los casos de DMAE. Presenta una evolución lenta a lo largo del tiempo (años).
- Húmeda o exudativa: Se caracteriza por presentar una formación de vasos sanguíneos de nueva aparición que crecen debajo de la mácula. Estos vasos forman la denominada membrana neovascular. Su evolución es rápida (días/semanas) y compromete severamente la visión central.

Tratamiento
Los grandes avances en el campo de la degeneración macular residen en la DMAE húmeda o exudativa. Hasta hace unos años disponíamos de tratamientos con láser que únicamente reducían la disminución de visión que el paciente sufría. Actualmente disponemos en nuestro arsenal terapéutico de inyecciones intravítreas de factores antiangiogénicos. Su mecanismo de acción consiste en bloquear una molécula crucial en el desarrollo y progresión de las membranas neovasculares en la DMAE húmeda: el VEGF (factor de crecimiento del endotelio vascular).
La introducción de Ranibizumab (Lucentis®) y Bevacizumab (Avastin©) han supuesto un verdadero avance en este campo ya que conseguimos mejores resultados visuales que con ningún otro tratamiento. Actualmentel el 70% de los pacientes tratados consiguen no perder visión al año de tratamiento y el 40% consiguen acabar con visiones por encima del 0,5, lo que implica la posibilidad de poder conducir. La media de inyecciones intravítreas al año de tratamiento es entre 5 y 6. En los casos de diagnóstico tardío o en los que el tratamiento no ha sido efectivo existen unas ayudas visuales que proporcionan al enfermo una mayor calidad visual. La DMAE atrófica aún no tiene tratamiento curativo. La ingesta diaria de antioxidantes, vitaminas y oligoelementos puede retrasar la clínica. Así pues, la DMAE es una enfermedad que puede provocar severas limitaciones visuales. Sin embargo, la aparición de los nuevos tratamientos y un diagnóstico precoz de la misma han cambiado favorablemente su pronóstico.

Diagnóstico
El diagnóstico de la DMAE requiere las siguientes exploraciones: 
- Medida de la agudeza visual.
- Exploración completa oftalmológica prestando especial atención al estado de la mácula. 
- Angiografía fluoresceínica. Prueba consistente en la inyección endovenosa de un contraste (fluoresceína sódica) para el posterior estudio de su comportamiento a nivel coroideo y retiniano (fondo de ojo). Es una prueba complementaria de especial relevancia en el diagnóstico de las membranas neovasculares en el contexto de la DMAE exudativa.
- Tomografía de coherencia óptica. Esta prueba no invasiva es un escáner de la mácula que tiene como fin evidenciar la presencia o no de una membrana neovascular. Es un test complementario fundamental en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con DMAE exudativa.

Más información en DMAE: : http://www.barraquer.com/es/patologias-oculares-y-tratamientos/123-unidades-macula.html

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